Tokio intimida a los recién llegados hasta que descifras su lógica. Consigue una tarjeta Suica inmediatamente — funciona en cada tren, autobús y la mayoría de las tiendas de conveniencia. El JR Pass ahorra fortunas solo si sales de la ciudad; dentro de Tokio, las tarifas regulares ganan. Las tiendas de conveniencia sirven mejor comida que muchos restaurantes — no las pases por alto. El almuerzo en restaurantes de alta gama cuesta un tercio de la cena por calidad idéntica. El efectivo todavía domina a pesar de la reputación tecnológica de Japón; los cajeros dentro de 7-Eleven aceptan tarjetas extranjeras de forma fiable. El mapa del metro parece caótico pero el código de colores hace la navegación simple. Google Maps funciona perfectamente, incluyendo horarios de trenes en tiempo real. Las 200+ salidas de la estación Shinjuku se vuelven manejables cuando sigues números específicos de salida. Dar propina ofende en lugar de halagar — tu recibo es final. Los vagones silenciosos significan silencio real; las llamadas telefónicas incumplen la etiqueta.