San Francisco contiene más carácter por kilómetro cuadrado que ciudades del doble de tamaño. Los cable cars funcionan como transporte pero los turistas dominan; los buses Muni y BART sirven mejor a los residentes y más barato. Los microclimas significan capas sin importar el pronóstico — centro soleado, playas neblinosas, vientos fríos nocturnos. Fisherman's Wharf existe para turistas; el mercado de agricultores del Ferry Building alimenta a locales. Las colinas dificultan caminar pero recompensan con vistas invisibles desde las calles. La riqueza tecnológica distorsionó todo incluyendo precios de restaurantes y carácter de barrios. Las taquerías del Mission District sirven burritos superiores a mitad de precio del Chinatown. Caminar por el Golden Gate sigue siendo gratis; alquilar bicis es fácil. Alcatraz requiere reserva con semanas de anticipación. La historia contracultural de Haight-Ashbury se esconde bajo el turismo vintage. El barrio Castro mantiene comunidad genuina. El transporte público es más seguro de lo que sugiere su reputación durante el día. La niebla tiene nombre (Karl) y su propia cuenta de Twitter.